Nueva especie de Flavobacterium: “potencial patogénico mayor que el de otras bacterias”
Investigadores chilenos detectaron esta nueva especie en efluentes de cultivo de salmón en el Maule, con características genéticas y bioquímicas asociadas con un posible potencial patogénico.
En un contexto donde la sanidad en la salmonicultura enfrenta desafíos cada vez más complejos, la identificación de nuevos microorganismos presentes en los sistemas de cultivo se vuelve clave para anticipar riesgos y comprender mejor las dinámicas bacterianas en el entorno productivo.
Es así como un equipo de investigadores chilenos logró aislar y caracterizar una nueva especie bacteriana a partir de efluentes de piscicultura en el sur de Chile, abriendo nuevas preguntas sobre su rol en la salud de los peces.
El grupo de investigadores de la Universidad Andrés Bello y del Centro Incar2, quienes descubrieron la bacteria Flavobacterium maulense, profundizan en entrevista con LandbasedAQ.cl sobre su origen, propiedades y las interrogantes que plantea para la industria.
¿Dónde y cómo fue aislada la bacteria?
La cepa T-16T fue aislada en noviembre de 2013 a partir de muestras de agua de efluente de un estanque utilizado para el cultivo de alevines de salmón del Atlántico en la Región del Maule. En consecuencia, la nueva especie fue denominada Flavobacterium maulense.
El aislamiento se realizó en el contexto de un estudio destinado a evaluar la carga bacteriana en los efluentes de la piscicultura. Durante el cultivo en agar triptona–extracto de levadura–sales, se observaron colonias amarillas pigmentadas, morfológicamente similares a las típicas de Flavobacterium psychrophilum. Por esta razón, se procedió a su aislamiento y purificación con fines de diagnóstico específico. Sin embargo, estas colonias no amplificaron en el PCR especie-específico para F. psychrophilum, lo que motivó un análisis más profundo para su identificación a nivel de especie.
¿Cuáles son sus principales características de importancia?
Bioquímicamente, la bacteria produce enzimas capaces de utilizar sustratos comúnmente asociados a factores de virulencia, como la degradación de gelatina, lecitina y almidón, y presenta un amplio rango de crecimiento en términos de temperatura y pH. Además, es positiva para la hidrólisis de esculina. Estas características son relevantes en el contexto de infecciones en peces, y han sido ampliamente documentadas en la literatura.
¿Posee genes de patogenicidad o resistencia a antibióticos?
El análisis in silico del genoma de la cepa T-16T, identificó genes relacionados con sistemas de secreción de tipo 1 (T1SS) que participan en la secreción de toxinas, así como del tipo 9 (T9SS) característico de este grupo bacteriano y que es fundamental para la patogenia de estas bacterias. Además, identificamos familias de proteínas relacionadas con el hierro, implicadas en el transporte de hemina, el transporte de hierro, la síntesis de sideróforos, el transporte de sideróforos, la regulación transcripcional y el almacenamiento de hierro.
Se detectaron hemolisinas y proteínas con dominios CBS que son comúnmente transportadoras de membrana. Además, de los mecanismos de captación de hierro se identificaron factores en varias categorías, incluyendo adherencia, antifagocitosis, colonización y evasión inmunitaria, metabolismo de lípidos y ácidos grasos, y adaptación al estrés. No se encontraron genes de resistencia a antibióticos en la cepa T-16T.
¿Podría ser una bacteria patógena para los peces o agravar la enfermedad producida por F. psychrophilum?
Por ahora, las características que hemos identificado mediante pruebas bioquímicas y el análisis in silico del genoma sugieren un potencial patogénico mayor que el de otras bacterias, así como una posible mayor resiliencia frente a factores ambientales.
Sin embargo, esta hipótesis debe validarse mediante estudios experimentales de infección en peces, empleando distintos modelos de infección, tal como lo hemos realizado con otras especies bacterianas descritas en los últimos años.