Casos de furunculosis en Chile abren interrogantes sobre manejo de smolts en RAS
Rudy Suárez Núñez, investigador de CIBA, vinculó este escenario con los cambios en la producción de smolts y planteó la importancia de reducir los factores de riesgo.
Los casos de furunculosis registrados en Chile desde 2021 han mostrado un cambio en su distribución, con una mayor concentración en agua dulce y sistemas de recirculación acuícola (RAS). Esta evolución fue parte del análisis presentado por Rudy Suárez Núñez, investigador del Centro de Investigaciones Biológicas Aplicadas (CIBA), durante AquaInmuno 2026, en su exposición “Furunculosis, de la genética a la virulencia. Claves para comprender la patogenicidad de Aeromonas salmonicida atípica”.
Al comparar los períodos 2003-2020 y la etapa iniciada en 2021, el especialista expuso que el 96% de los casos asociados a la reemergencia correspondía a agua dulce y cerca del 91% estaba vinculado a sistemas RAS. Además, indicó que gran parte de los casos analizados provenía de grupos no vacunados o que todavía no recibían la inmunización.
En su presentación, Suárez Núñez también abordó los factores de virulencia de la bacteria, entre ellos VapA, una proteína asociada a la interacción con el hospedador y la evasión del sistema inmune. Sin embargo, los antecedentes expuestos mostraron que la presencia del gen vapA no presenta una correlación directa con la virulencia observada en los cuadros clínicos, por lo que el investigador llamó a considerar otros factores que pueden influir en el impacto de la enfermedad.
En conversación con Salmonexpert, Suárez Núñez relacionó este escenario con los cambios que ha experimentado la producción de smolts, especialmente por el uso de RAS para completar etapas de la esmoltificación.
“Yo creo que tiene un poquito que ver con el cambio que ha tenido la industria en la producción de los smolts. Hoy día las empresas priorizan el agua dulce para la producción de alevines pequeños y posteriormente trasladan esos peces a los sistemas RAS. Ese cambio, a mi parecer, ha provocado que los peces se vacunen de forma más tardía”, explicó el experto.
Desde su perspectiva, esta modificación podría aumentar la exposición de los peces a la enfermedad antes de recibir la vacuna, mientras que las condiciones de cultivo representan otro aspecto que debe evaluarse.
Calidad del agua y reducción de factores de riesgo
Junto con los antecedentes epidemiológicos y microbiológicos, Suárez Núñez abordó la importancia de las condiciones ambientales y de manejo para controlar la enfermedad. En ese sentido, planteó que las experiencias exitosas no dependen de una única intervención, sino de reducir los factores que pueden favorecer la aparición de cuadros clínicos.
“Yo creo que las empresas que han tenido éxito en el control de la enfermedad, no en la erradicación, pero sí en el control, se asocian principalmente a la disminución de los factores de riesgo. Que básicamente están enfocados en disminuir el estrés en los sistemas de calidad de agua”, sostuvo el investigador.
Entre las medidas que destacó se encuentran mejorar la desgasificación y la oxigenación, además de los sistemas de desnitrificación y remoción de sólidos, con el objetivo de mantener condiciones adecuadas para los peces durante su permanencia en RAS.
“Mejorar la desgasificación, mejorar los sistemas de oxigenación, mejorar los sistemas de desnitrificación o remoción de sólidos, son los principales factores que inciden en mejorar la calidad del agua y también la calidad en la cual están siendo cultivados los peces”, señaló el especialista.
Evaluar nuevas estrategias de inmunización
El momento de la vacunación fue otro de los aspectos abordados por el investigador, quien planteó la posibilidad de revisar las estrategias de inmunización para que los peces lleguen protegidos a las etapas de mayor riesgo. Entre las alternativas mencionó evaluar la vacunación inyectable frente a furunculosis y revisar su articulación con las estrategias frente al síndrome rickettsial salmonídeo (SRS).
“Probablemente en el futuro con una nueva estrategia de aplicación de vacunas, tratar de llevar inmunizados los peces a las etapas de riesgo, probablemente a lo mejor inmunizando vía inyectable previamente los peces contra la furunculosis”, planteó el investigador.
Aunque estas alternativas requieren evaluación, Suárez Núñez enfatizó que el control de la enfermedad también pasa por las condiciones de cultivo. Reducir el estrés, mantener la calidad del agua y revisar el momento de la inmunización son aspectos que, en conjunto, pueden contribuir a disminuir los brotes de furunculosis en agua dulce.