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Las pisciculturas pueden convertirse en reservorios de Tenacibaculum

El hallazgo de T. maritimum fue también la primera evidencia documentada de que esta bacteria infecta a los salmones del Atlántico en Noruega.

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Un nuevo estudio de la Universidad de Bergen destaca que la producción de salmón en tierra no sólo puede reducir la presión de infección proveniente de la fase marina, sino que las mismas estructuras que proporcionan un mejor control sobre el agua, el medio ambiente y la producción también pueden servir de base para la formación de biopelículas con bacterias patógenas.

En el estudio, los investigadores encontraron un cambio claro de Tenacibaculum maritimum en septiembre a T. dicentrarchi , que se aisló principalmente en diciembre, indicaron.

El hallazgo de T. maritimum fue también la primera evidencia documentada de que esta bacteria infecta a los salmones del Atlántico en Noruega.

El control del agua 

En el artículo científico, en tanto, los investigadores demuestran que una instalación terrestre no tiene por qué ser biológicamente cerrada, aunque esté controlada tecnológicamente, y que el control del agua no es lo mismo que el control de las superficies.

Señalan que las instalaciones terrestres ofrecen grandes superficies internas (tuberías, paredes de los recipientes, desagües y otras estructuras) que pueden facilitar la acumulación de incrustaciones y la persistencia bacteriana. Por lo tanto, la propia infraestructura puede convertirse en un entorno donde las bacterias patógenas para los peces sobreviven, forman biopelículas y, en el peor de los casos, actúan como fuente de reinfección.

En este estudio, se analizaron muestras de peces y del medio ambiente en una instalación terrestre noruega desde septiembre hasta diciembre de 2024. Se observó un cambio significativo en la flora bacteriana: T. maritimum predominó en septiembre y se relacionó con la mortalidad durante un brote de enfermedad ulcerativa, mientras que T. dicentrarchi se aisló principalmente en diciembre, tanto de heridas en los peces como de elementos estructurales de la instalación.

Por lo tanto, apuntaron, las rutas de transmisión pueden integrarse en el propio entorno de producción.

Cambio en el panorama de riesgos

Los investigadores también dan a conocer que las recurrentes olas de calor estivales en Noruega, en relación con el calentamiento global, pueden proporcionar a T. maritimum mejores condiciones.

El hecho de que T. maritimum se haya documentado por primera vez en el salmón del Atlántico en Noruega es, por lo tanto, más que un simple registro de especie. Indica un posible cambio en el panorama de riesgos, ya que si las medidas de bioseguridad y limpieza no son suficientemente específicas, esto podría crear nuevos nichos para su persistencia.

Requiere un seguimiento más sistemático

En conclusión, el mensaje es claro: a medida que crece la acuicultura de salmón en tierra, también aumenta la necesidad de un monitoreo sistemático y estrategias de bioseguridad adaptadas a los patógenos asociados a las biopelículas en general.

Los investigadores exponen que dichas bacterias pueden utilizar la infraestructura como reservorio, y que esto debe tenerse en cuenta en las evaluaciones de riesgos, el diseño de la limpieza, las rutinas de muestreo y las operaciones diarias.

Lea el artículo científico completo aquí.