Productor RAS está pasando de la fase pionera a empezar a ganar dinero
Como uno de los pocos productores de jurel de cola amarilla en Europa que, utilizan tecnología terrestre, The Kingfish Company se ha enfrentado a varios desafíos, pero ahora se encamina a las ganancias.
Tras diez años de producción de jurel de cola amarilla en instalaciones RAS, The Kingfish Company se ha enfrentado a diversos desafíos, pero en 2026, sus operaciones generarán beneficios por primera vez.
La empresa holandesa productora de jurel The Kingfish Company celebra su décimo aniversario y la venta de 10.000 toneladas de pescado, al tiempo que se encamina hacia su primer año de beneficios.
“Este es un momento casi poético para nosotros. Estamos orgullosos de haber alcanzado ambos hitos”, declaró al respecto la directora de marketing, Hope Kitterman, a LandbasedAQ.
En la feria de productos del mar de Barcelona, destacó el 2026 como un año especialmente importante para la empresa. "Estamos entrando en la rentabilidad por primera vez. Se siente como un cambio de una fase pionera a una operación más probada y escalable".
El reto de ser temprano
Como uno de los pocos productores de jurel de cola amarilla en Europa que utilizan tecnología terrestre en RAS, la empresa se ha enfrentado a varios desafíos típicos de la primera generación.
“La infraestructura es ahora el mayor desafío. Hace diez años, casi no existían equipos probados para este tipo de producción. Comprábamos soluciones sin saber cuánto durarían”, afirmó Kitterman.
Actualmente, gran parte de los equipos antiguos están llegando al final de su vida útil, lo que aumenta la necesidad de inversión.
"La inversión en capital (CapEx) representa un desafío importante. Además, influye en la necesidad de captar capital, y debemos demostrar continuamente tanto el modelo operativo como el potencial de mercado para fortalecer la confianza de los inversionistas en general".
Por lo tanto, la empresa trabaja en estrecha colaboración con los departamentos de marketing y ventas para financiar su desarrollo futuro.
“Se necesita una organización comercial sólida para gestionar tanto las lecciones aprendidas como los costes de ser pioneros en la adopción de nuevas tecnologías”, añadió la profesional.
Hace unas semanas, Kingfish Company anunció en un comunicado a la bolsa de valores que estaba en conversaciones sobre diversos acuerdos de financiamiento, incluida una posible emisión de acciones.
Al ser consultada sobre los procesos financieros en curso, Kitterman se muestra cauta, pero optimista. "No puedo entrar en detalles, ya que cotizamos en bolsa, pero puedo decir que la evolución es positiva".
La piscicultura tiene una capacidad máxima de 3.500 toneladas anuales, y se espera que la producción de este año, sea cercana a esa cifra.
"Nuestro objetivo es alcanzar las 3.400 toneladas, por lo que nos estamos acercando a la plena utilización de nuestra capacidad".