Estudio: La trucha arcoíris almacena más omega-3 en el filete que el salmón
La trucha alimentada con un nivel estándar tenía alrededor de 20 mg de EPA+DHA por gramo de filete, mientras que el salmón alimentado con un nivel elevado tenía poco más de 16 mg por gramo de filete.
Las investigaciones demuestran que alimentar a la trucha arcoíris con más omega-3 de lo normal no mejora la salud ni la supervivencia ni aporta otros beneficios a los peces de cultivo. Sin embargo, la investigación documenta que la trucha arcoíris almacena más omega-3 del alimento en el filete que el salmón.
La trucha arcoíris comparte muchas características con el salmón y a menudo se la compara con esta especie de cultivo dominante en Noruega. Mientras que la trucha arcoíris de cultivo representó el 6% de las ventas de salmónidos en 2024, el salmón representó el 94%, según cifras de la Dirección Noruega de Pesca.
“Gran parte del conocimiento que tenemos sobre los salmónidos proviene de la investigación con salmón. Pero las especies no son las mismas, por lo que es importante que obtengamos conocimientos específicos sobre la trucha arcoíris”, afirma Marta Bou, científica de Nofima.
Los ácidos grasos omega-3 EPA y DHA son nutrientes importantes para los salmónidos. Sin embargo, los ácidos grasos marinos son un recurso limitado que debe aprovecharse eficientemente.
Estudios en salmón han demostrado que niveles elevados de EPA y DHA pueden mejorar la salud, la robustez y la calidad de los peces. Sin embargo, se sabe poco sobre cómo los altos niveles de omega-3 afectan a la trucha arcoíris en la operación comercial en jaulas marinas. Por ello, Nofima ha participado en una investigación sobre los efectos del pienso en la licencia de investigación del proveedor de piensos Cargill, operada por Hofseth Aqua. En este trabajo, los científicos han examinado en profundidad los mecanismos por los que los ácidos grasos omega-3 actúan en las células.
Ensayos de alimentación en jaulas marinas
En un ensayo a gran escala en jaulas marinas, se evaluaron los efectos de un nivel estándar y uno elevado de omega-3. Los peces se colocaron en jaulas en tres lugares diferentes de la costa oeste de Noruega, en distintas épocas del año. Los científicos evaluaron el crecimiento, el bienestar, la supervivencia y la calidad de los filetes. Paralelamente, realizaron un estudio comparativo en interiores de trucha arcoíris y salmón del Atlántico en la estación de investigación de Nofima en Sunndalsøra, donde investigaron si existían diferencias entre el salmón y la trucha arcoíris en la absorción y el metabolismo de ácidos grasos omega-3.
"Documentamos claras diferencias entre el salmón y la trucha arcoíris. La trucha arcoíris almacena más omega-3 en el filete que el salmón alimentado con el mismo alimento. Sin embargo, el omega-3 adicional no resultó en una mejor salud, supervivencia ni otros beneficios productivos en la trucha arcoíris en estas condiciones, como sí ocurre en el salmón", apunta Bou.
Suficiente omega-3 para los consumidores
El estudio demostró que la trucha alimentada con un nivel estándar tenía alrededor de 20 mg de EPA+DHA por gramo de filete, mientras que la trucha alimentada con un nivel elevado tenía alrededor de 26 mg por gramo de filete. El salmón alimentado con un nivel elevado tenía poco más de 16 mg por gramo de filete. Según la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (AESA), un adulto promedio necesita 250 mg de EPA+DHA al día en su dieta.
“Si consumo 125 gramos de filete de trucha arcoíris, cubro todas mis necesidades diarias cuando el pez recibe la alimentación estándar. Aunque obtenga más de mi requerimiento diario con la alimentación rica en omega-3, eso no significa necesariamente que este nivel represente un buen uso general de los recursos”, expone Bou.
Cargill destaca la importancia de la investigación sobre la trucha arcoíris. “Existen muchas similitudes entre el salmón y la trucha, y a lo largo de los años se ha transferido un gran volumen de conocimiento entre las especies. Los resultados de este proyecto de investigación demuestran la importancia de invertir en la investigación sobre la trucha arcoíris”, indica Terje Utne, responsable de los ensayos de campo en Cargill.