Annonse

Un balde de agua fría: cierran la puerta a construir piscicultura para 19.000 toneladas de salmón

Plano del proyecto que Fish Farming International deseaba construir en Verholmen.

La Agencia Noruega de Medio Ambiente ha hecho especial hincapié en el riesgo de daños significativos a la biodiversidad de la zona, en particular, a las aves marinas y a los valores naturales marinos.

Published Modified
Annonse

Fish Farm International no ha obtenido permiso para establecer una piscicultura de salmón en tierra firme en Verholmen, en el municipio de Meløy, Noruega.

Esto queda demostrado por los documentos a los que LandbasedAQ ha tenido acceso recientemente.

La Agencia Noruega de Medio Ambiente ha revocado la decisión anterior del Administrador Estatal y rechaza la solicitud en virtud de la Ley de Control de la Contaminación de Noruega.

Esta decisión implica que la piscicultura proyectada, para la cual se solicitó originalmente una producción anual de 19.000 toneladas de salmón, no podrá construirse según lo previsto en la actualidad.

La Agencia Noruega de Medio Ambiente ha hecho especial hincapié en el riesgo de daños significativos a la biodiversidad de la zona, en particular a las aves marinas y a los valores naturales marinos.

"Tras una evaluación general, la Agencia Noruega de Medio Ambiente considera que no sería prudente exponer al beneficiario y a las aves marinas de esta zona al riesgo que supondría establecer aquí una instalación de piscicultura terrestre", de acuerdo con lo apuntado en la resolución de la agencia.

Anteriormente se le había dado luz verde

LandbasedAQ mencionó anteriormente que Fish Farm International había recibido la aprobación del administrador estatal del municipio del condado de Nordland para el proyecto en Verholmen.

Fish Farm International es propiedad al 100% de Gigante Havbruk, que también posee el 61% de la empresa cotizada Gigante Salmon, la cual a su vez es propietaria de la piscicultura terrestre Gigante Salmon Rødøy.

El proyecto implicaba una intervención a gran escala en el terreno, donde se dinamitarían grandes partes del islote, y se ubicarían las unidades de producción por debajo del nivel del mar.

La decisión es definitiva e inapelable.